La casa Chrysaly

Toque francés para ropa franco-española

Es con especial cuidado que desarrollamos nuestros modelos de vestidos de novia en nuestros talleres. Cada paso está muy cuidado:
El patronaje, el drapeado, las pruebas y los ajustes en todas las tallas, la realización en los materiales finos y nobles y nuestras pequeñas manos que cosen al método de la alta costura hacen la calidad de nuestra marca.
Buscamos la perfección para que su día sea perfecto.

Desde su debut en París en el mundo a medida, la marca franco-española ha mantenido el toque francés y su saber hacer en alta costura, mientras que ofrece una colección de vestidos de novia accesible para todas y ahora abierta a Europa.

Caroline Esposito, diseñadora de moda de vestidos de novia

La llaman “la reina del drapeado”.
Caroline Esposito goza de una experiencia de más de 12 años en el mundo de los vestidos de novia.
Puede presumir de dominar la tela, tanto sobre un maniquí para drapearla como horizontalmente para arreglarla, mientras aporta un sentido estético de acuerdo con cada morfología y una creatividad siempre creciente.
Para ella, cada cuerpo tiene su propia historia y una belleza personal que debe destacarse. Ella afirma que cada vestido, sea el que sea, bien ajustado y bien adaptado, puede favorecer a cualquier persona que lo use.

La historia de una marca al servicio del matrimonio

Crisálida: de oruga a mariposa, los hilos de seda recubren con ternura.

Después de haber estudiado artes aplicadas en Lyon y luego diseño de moda, Caroline Esposito se mudó a París, donde se perfeccionó en el diseño de moda y la alta costura en prestigiosas escuelas.
Posteriormente, sus experiencias en casas parisinas le dieron la confianza y la convicción de crear su propia marca Chrysaly en 2006.
Se especializa en vestidos de novia a medida y, por más de 10 años, sus clientes parisinos le han confiado el diseño de sus vestidos únicos.

En la actualidad, los vestidos de novia a semimedida de Chrysaly corresponden a una demanda de novias que no encuentran su felicidad en tiendas comunes, con el fin de ofrecer una vestimenta que se ajuste más a su presupuesto y sea más accesible en el mercado de las bodas.